Psicólogo infantil

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¿Cómo hacemos la terapia para los problemas de los niños?

En general, los padres acuden a terapia por los problemas que tienen sus hijos con la idea de llevarlos al psicólogo infantil para que les ayude a resolverlo, es decir, buscan un psicólogo para niños.

Pero nosotros realizamos una intervención terapéutica indirecta a través de los padres, es decir, asisten a las sesiones los padres y no los hijos.

Es decir, ofrecemos a los padres pautas concretas para ayudar a sus hijos a resolver sus problemas (miedos, enuresis, desobediencia, estudios, alimentación, comportamiento, etc.).

Este sistema de terapia indirecta tiene grandes beneficios:

  • Evitamos que el niño tenga que establecer un vínculo de confianza con el terapeuta, lo cual suele necesitar un periodo de tiempo a veces largo, en el que el niño sigue sufriendo.
  • Acortamos la duración de la terapia y se resuelve el problema antes, evitando alargar el malestar infantil. Es decir, buscamos la máxima eficacia, resolviendo definitivamente el problema, y la máxima eficiencia, haciéndolo de la forma más breve posible.
  • Se refuerza el vínculo del hijo hacia sus padres ya que después de la experiencia siente, por ejemplo, que “tenía mucho miedo y ellos me han ayudado”, por lo que será un niño que confiará en sus papás.
  • Evitamos la etiqueta de “niño que va al psicólogo” que suele convertirse en un estigma negativo. Toda la información que necesitamos para ayudar a superar un problema infantil la pueden aportar los padres, que finalmente, son quiénes mejor conocen al hijo.
  • Aumenta la autoconfianza que tienen posteriormente los progenitores en su rol como padres.

Desde nuestro modelo sistémico y constructivista de terapia breve que nosotros realizamos, entendemos que la familia es un sistema donde cualquier malestar de uno de los miembros repercute en los demás. En el caso de los hijos, habitualmente los padres intentan ayudarles e intervienen activamente para solucionar las dificultades que vayan surgiendo. Así que estudiamos esos intentos fracasados de solución, para no repetir aquello que no ha funcionado y buscar estrategias diferentes que proponemos a los padres para realizar a partir de ese momento.

Una vez finalizada la terapia, hacemos un seguimiento sin coste alguno de tres sesiones breves al cabo de 3, 6 y 12 meses después del alta, es nuestra garantía de consolidación de los resultados a largo plazo.

Problemas que tratamos:

  • Agorafobia
  • Agresividad en niños y adolescentes
  • Alteraciones del sueño
  • Anorexia
  • Anorexia nerviosa
  • Ansiedad generalizada
  • Ataques de pánico/ansiedad
  • Baja autoestima
  • Binge eating (atracones)
  • Bulimia
  • Déficit de atención con o sin hiperactividad
  • Depresión
  • Desmotivación
  • Desobediencia
  • Duelo (muerte de un ser querido)
  • Encopresis (los niños que se niegan a defecar)
  • Enuresis (falta de control para orinar diurno y/o nocturno en niños)
  • Fobia escolar
  • Fobias (animales, objetos, situaciones, etc.)
  • Fracaso escolar
  • Hipocondría
  • Impulsividad
  • Insomnio
  • Miedo a perder el control
  • Miedos concretos (a la oscuridad, a las agujas, a los animales, etc.)
  • Miedo generalizado
  • Obesidad
  • Obsesiones
  • Problemas de convivencia
  • Procesos de separación
  • Rebeldía
  • Separación traumática de los padres
  • Síndrome del vómito
  • Terrores nocturnos
  • Timidez
  • Trastorno de ansiedad por separación
  • Trastorno de la personalidad
  • Trastorno negativista desafiante
  • Trastorno obsesivo compulsivo (TOC)
  • Trastorno por estrés postraumático