Descripción la terapia

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La primera visita

Lo primero que hacemos es una sesión en la que la persona expone el problema y el terapeuta explica el funcionamiento de la terapia, orientando sobre la cantidad de sesiones que se necesitarán aproximadamente.

Las sesiones son de una hora de duración.

De cada sesión saldrá con unas pautas terapéuticas que tendrá que seguir al pie de la letra, una especie de “deberes para casa” que se convertirán en sus herramientas para solucionar el problema.

Se trata de hacer cosas diferentes a las que haya podido hacer hasta ese momento para intentar resolver el problema, pero que no han funcionado, ya que si sigue haciendo lo mismo, el problema no sólo no se soluciona, todo lo contrario, se cronifica y empeora.

Nosotros ofrecemos técnicas terapéuticas que están demostradas científicamente como herramientas para que la persona pueda resolver definitivamente su problema.

Una vez damos el alta, hacemos un seguimiento gratuito al cabo de 3, 6 y 12 meses, para dar todas las garantías a la persona, y comprobamos que no se ha vuelto a las viejas dinámicas de funcionamiento que crearon el problema. Es entonces cuando, en nuestras estadísticas de resolución de problemas, calificamos de caso de resuelto.

Tenemos mucha experiencia con un gran índice de resolución de casos, siempre en el menor número de sesiones posible buscando la máxima eficacia y eficiencia.

Tratamos los problemas mediante técnicas muy efectivas que la persona empieza a realizar desde el primer día. Se trata de "hacer un traje a medida" para cada persona, no hay dos personas con la misma historia, experiencia, personalidad, etc. por lo que no pueden haber dos procesos terapéuticos iguales.

¿Qué es el enfoque estratégico en psicoterapia?

Podríamos definirlo como "el arte de resolver complicados problemas humanos mediante soluciones aparentemente simples". Es decir, aunque los problemas y el sufrimiento puedan parecer complejos y persistir durante años, no por esto deben requerir soluciones largas y complicadas.

Cuando se habla de problemas psicológicos, de hecho, se suele pensar que son necesarias intervenciones psicoterapéuticas a largo plazo, la mayoría de las veces imaginadas como un largo y fatigoso viaje hacia el propio pasado en busca de la causa del problema.

La terapia breve estratégica, en cambio, es una intervención breve y focalizada, orientada hacia la extinción de los síntomas, por una parte, y hacia la reestructuración de la percepción que la persona tiene de sí misma, de los otros y del resto del mundo.

El objetivo es resolver lo más rápidamente posible los problemas y trastornos que pueden llegar a invalidar no sólo a la persona que los sufre, sino para quiénes le rodean.

Con el aval de una rigurosa metodología de investigación empírico-experimental, el enfoque estratégico en psicoterapia representa una perspectiva revolucionaria respecto a los modelos convencionales de intervención psicoterapéutica, en cuya base se encuentra una teoría compleja y avanzada.

Una característica distintiva de este modelo de terapia es su capacidad de producir cambios en tiempos breves (generalmente algunos meses) incluso en casos de trastornos muy enraizados y que persisten desde hace años.

¿Cómo funciona?

Se trata de una intervención terapéutica breve, que dota a la persona de nuevas herramientas personales para resolver su problema de forma definitiva.

¿Cómo pasa una dificultad a convertirse en problema?

Cuando nos encontramos ante una dificultad personal, relacional o profesional, la primera cosa que se nos ocurre hacer para resolverla es utilizar una solución que creemos que va a funcionar, a menudo porque ha funcionado en el pasado para un tema similar. Si la fórmula elegida funciona, la dificultad se resuelve pronto.

Ocurre a veces que nuestro intento de solución no funciona como habíamos esperado y pensando que es buena idea seguimos haciendo más de lo mismo. Pero, cuanto más aplicamos este intento fracasado de solución, más se complica la dificultad hasta convertirse en un problema.

En estos casos son los mismos esfuerzos que la persona lleva a cabo para intentar cambiar la situación, los que cronifican y empeoran el problema; es decir, los intentos fracasados de solución llevados a cabo para resolver el problema acaban por alimentarlo y hacerlo más grande.

Desde un punto de vista estratégico, para cambiar una situación problemática no es necesario desvelar las causas originales (aspecto sobre el cual, por otra parte, no se tendría ninguna posibilidad de intervenir), sino trabajar sobre cómo esto se mantiene en el presente, debido a la reiterada repetición de los intentos fracasados de solución puestos en práctica.

Por este motivo, el terapeuta se focaliza desde el principio de la terapia en romper este círculo vicioso que se ha establecido entre los intentos fracasados de solución y la persistencia del problema, trabajando sobre el presente más que sobre el pasado, sobre "cómo funciona" el problema más que sobre "por qué existe", sobre la búsqueda de las "soluciones" más que sobre las "causas".

Para conseguir este objetivo de la manera más eficaz y rápida posible, la intervención estratégica es de tipo activo y prescriptivo, y debe producir resultados a partir de las primeras sesiones.